Vendrell: Buenos días Jorge. Quiero contarte que en las próximas horas Roy va a anunciar que me incorporo como Coordinador nacional de su campaña. Te mando este mensaje porque no quiero que lo sepas por los medios sino que tengas esa información directamente por mí. He tomado esta decisión porque estoy convencido, como persona de izquierdas, que la mejor forma de dar continuidad al proyecto del presidente Petro es con Roy. Porque la gente de izquierdas lo que queremos es que el máximo posible de gente viva lo mejor posible, y eso no se hace solamente con discursos, sino con ejecución. Creo que Roy tiene la capacidad, tiene la convicción, tiene el equipo, pero además creo que, a diferencia de Iván, él no tendrá tantos palos en la ruedas, por parte de los lobbies, de los poderosos y de los gringos, como ha tenido Petro y lo podrá hacer realidad.
Un gran abrazo!!
Pulecio: Xavier, con toda franqueza te expreso mi solicitud urgente, apelando a la deferencia suya en la comunicación anterior: Está absolutamente claro que en esta oportunidad Barreras no será presidente de Colombia, dadas las últimas jugadas políticas que conoces. Si Barreras persiste en la Consulta, causará un daño inolvidable a la izquierda y al progresismo en Colombia. Sólo favorecerá a Fajardo, que es el verdadero candidato del uribismo. En consecuencia, lo invito públicamente a que renuncie a su cargo en el equipo de Barreras si éste persiste en presentarse a la Consulta Interpartidista. Esa decisión suya será igualmente inolvidable para todos los sectores de la izquierda y del progresismo y en Latinoamérica. Atento, Jorge Pulecio.
Vendrell: Buenas tardes apreciado Jorge. He tenido un día muy intenso dedicado a alistar muchas y diversas obligaciones antes de volar a pasar unos pocos días con mi familia, debido a esto, no he leído tu mensaje hasta encontrarme en pleno vuelo hacia mi estimada Catalunya. Por lo tanto, entiendo que leerás mi respuesta cuando te despiertes en la mañana cubana. Espero que tengas un agradable amanecer.
A lo largo de los pocos años que hace que nos conocemos me has ido enviando interesantes reflexiones políticas en las que normalmente he coincidido plenamente la cual cosa siempre me place. Soy hombre más de consensos que de disensos y me siento feliz cuando coincido con las ideas de mis amigos. Veo, con pesar, querido compañero, que en esta ocasión tenemos una importante discrepancia.
En primer lugar porqué en política nunca hay nada absolutamente claro. Y, a menos que consideres absolutamente incapaces a las docenas de analistas, líderes políticos, periodistas y consultores políticos que consideramos que Roy sí puede ser Presidente, deberías revisar la contundencia de tu afirmación. Ya que somos muchos los analistas, líderes políticos, periodistas y consultores políticos que pensamos que Roy va a ganar, no solo eso, pensamos que el compañero Cepeda no tiene ninguna posibilidad de ganar.
Esa legítima y largamente analizada y valorada convicción no pretende ser una verdad absoluta, soy consciente que puede ser un error de análisis de la realidad. Sí tú también admites que tu percepción no es una verdad absoluta, me le mido a seguir con la discusión, ese tan sano ejercicio de contraste de pareceres que tanto nos gusta a los demócratas de izquierdas. Sí sostienes que tú tienes la verdad absoluta, no te molestes, por favor, en seguir leyendo. Sería una absurda pérdida de tiempo.
Si sigues acá, significa que aceptas que, ni tú ni yo, tenemos la verdad absoluta. En ese caso continúo con mi argumentación.
¿Porqué estoy absolutamente convencido de que Iván Cepeda no tiene ninguna posibilidad de ganar estas elecciones?
Empecemos por dar un poco de contexto a la situación política de Colombia. Para que Iván Cepeda ganase unas elecciones sería imprescindible que, sociológicamente, hubiese una mayoría de colombianos ubicados en la izquierda, ya que su discurso es cero atractivo a ningún votante de centro. En este sentido, quiero recordar que el compañero Gustavo Petro tuvo que hacer afirmaciones del tipo “para sacar a este país de la crisis hace falta abrazar el capitalismo” y necesitó incorporar sectores del liberalismo y la socialdemocracia como el propio Roy Barreras para poder ganar las elecciones del 2022. Y aún así, y con un candidato tan potente como Petro, estuvimos apunto de perderlas. Cepeda ha dicho en varias ocasiones que no piensa desplazar ni un ápice su posición política con la cual cosa me reitero que no va a poder captar ni un solo voto del centro. Si bien el Presidente Petro marcó el camino del cambio e impulsó reformas muy importantes, los escándalos continuados, la falta de ejecución presupuestaria, la permanente variación en el gabinete ministerial y la inestabilidad, han evitado que, a pesar del creciente liderazgo nacional e internacional del Presidente, la izquierda se haya podido consolidar como el espacio mayoritario del país, no consiguiendo alcanzar el apoyo de mucho más de una tercera parte de la ciudadanía. Por tanto, dado que el candidato Cepeda no va a atraer ningún voto de centro, pienso honestamente, que es absolutamente imposible su victoria.
Si entramos al análisis de las capacidades del candidato, como tal, más allá de su buena fe, su trayectoria de lucha por la paz y su implacable persecución de Uribe, no me parece que tenga ni unas propuestas sólidas, ni un equipo potente, ni tampoco la suficiente capacidad para organizar, liderar, dirigir y ejecutar una obra de gobierno que pueda garantizar la culminación del cambio que necesita Colombia. Si lo que buscamos es tener un presidente del que podamos sentirnos orgullosos por sus discursos e identificarnos con todas y cada una de sus consignas, posiblemente el candidato debe ser Cepeda. Pero yo, amigo mío, después de luchar 40 años desde la izquierda para transformar la sociedad con el objetivo de que todo el mundo pueda tener una vida digna, me interesa más la ejecución que los discursos. Un presidente que sea capaz de poner el país a producir para generar la riqueza necesaria para poder dar a toda su gente un trabajo digno, una sanidad de calidad, una buena educación para niños y jóvenes y una vivienda digna donde poder disfrutar de todo eso. Mi espejo no es Cuba, donde la gente pasa hambre y tiene una vida indigna, eso sí, con unos dirigentes que hacen grandes discursos izquierdistas culpando a los gringos por el bloqueo -que comparto que es indecente-. Mi referente es Dinamarca o Suecia, donde los dirigentes socialdemócratas han implementado políticas públicas que permiten a la gente tener una vida digna. Quizás haya colombianos que prefieran pensar que en este rincón del mundo donde les ha tocado vivir no hay ninguna esperanza de alcanzar estándares de vida del primer mundo, pero yo me niego a aceptar eso. Colombia tiene las tierras, la luz, el agua y las personas con la fuerza y la energía necesarias para transformar este país. Y por eso estoy convencido de que necesitamos personas ejecutivas que lo pongan de una vez a generar riqueza para todas y todos.
Y ahora, ¿porque pienso que Roy puede ganar y hacer todo eso? Por su historia de vida. Un hombre nacido en el barrio de las Cruces en Bogotá, hijo de una madre soltera, extremadamente humilde, tuvo la capacidad de luchar y conseguir ser primero médico y después dirigente político. Ha demostrado ser el político colombiano más capaz de conseguir acuerdos, ya fuese entre el gobierno y la guerrilla para conseguir la paz, o entre los diferentes actores progresistas para construir el Pacto Histórico y obtener la primera victoria de la izquierda en Colombia. En tan solo 10 días de trabajar al lado de Roy he constatado que es un hombre capaz de escuchar, de tomar decisiones rápidas, sin dilaciones innecesarias, mantener al equipo motivado y cohesionado y con directrices claras.
A lo largo de mi vida, he colaborado con muchos dirigentes políticos, de todo tipo, y no tengo ninguna duda de que Roy, en este momento de la historia de Colombia, es la persona adecuada para llevar nuestro querido país a las más altas cotas de calidad de vida que, sin duda, se traducirán en dignidad y orgullo para toda nuestra gente. No me interesa que los colombianos pasen hambre mientras los foros de izquierdas se regocijan por tener un dirigente marxista, quiero que se sientan orgullosos de tener unos dirigentes que hayan transformado el país, acabando con la pobreza, la violencia, la humillación y la indignidad.
Compañero, tanto tú como yo llevamos muchas horas de lucha en nuestras espaldas, y creo que, con toda humildad y respeto te lo digo, ha llegado el momento de apostar por consolidar el cambio poniendo de presidente a una persona capaz de acordar con muy diversos sectores de Colombia esa transformación. No voy a pedir al candidato Roy Barreras que se baje de ese proceso. Me sabe mal no haber podido vivir una consulta con debates que, por otra parte, Cepeda ya había anunciado que no iba a participar, donde se pudiesen confrontar programas y formas de proceder del progresismo. En cualquier caso habrá consulta, y tendremos esos debates así sea si el compañero Cepeda. Espero respetes mi posición tanto como respeto la tuya. Que pienses que me equivoco es tan legítimo como que yo piense que eres tú quien está errado. Nos encontraremos próximamente en el camino de la victoria. Siempre adelante con el cambio por la buena gente de Colombia!
Pulecio: Buen amanecer, estimado Xavier. Agradezco de verdad que te hayas tomado el tiempo para responder mi mensaje y argumentar con tanta claridad tu lectura de la coyuntura política nacional. Claro que respeto tu posición, pero no la comparto. Ojalá podamos encontrarnos siempre en estos debates, con igual altura. En esencia creo que las encuestas han mostrado que Barreras no tiene el arrastre político que supones. Claro que puede cambiar la opinión nacional, pero no a favor de Barreras, en mi criterio. Veamos. De la Espriella tiene un buen caudal, no tan alto como lo dicen las encuestas, pero de seguro va a caer por el efecto Saad y otros entuertos que lo enlodarán a su debido momento. El verdadero candidato de Uribe (y su esposa) ha sido y será Fajardo. Uribe conoce los pies de barro de De la Espriella. Fajardo arrastrará a eso que tu llamas “el centro” y yo prefiero llamar el pantano, como cuando la Revolución Francesa. Ese Pantano no lo copará Barreras porque lo van a asociar al Gobierno del Pacto Histórico, por lo menos. Así que la verdadera amenaza para impedir la continuidad de las transformaciones estructurales dentro de la institucionalidad no es De la Espriella sino el Pantano. La historia de traiciones a los intereses populares y a la propio desarrollo y modernización del país ha sido la del Pantano, mediante el Partido Liberal en sus diferentes versiones, como seguramente lo conoces. Mi segunda diferencia con tu análisis, es que no entiendo la política como la habilidad de líderes carismáticos y ungidos. Existen esos líderes, pero son accidentes. El propio Petro es apenas una resultante de las luchas que hemos librado desde diferentes trincheras y no resultante de él mismo. Es claro que ha jugado un papel protagónico y lo valoro mucho. Pero tanto sus errores como sus aciertos son producto de todos nosotros. Somos culpables y somos protagonistas. Barreras o Uribe o Santos, etc. son igual, producto no causa. Petro ha cometido muchos errores, pero ha mantenido el rumbo en lo fundamental del acumulado histórico de la izquierda. Debió incluir a Barreras y Benedetti y muchos otros para poder ganar en 2022 y esa habilidad es su virtud y su karma. Pero ahora, la izquierda, gracias al camino recorrido, va a llegar sin esas alianzas costosas. No es Cepeda. Es un pueblo que aprendió y se empoderó, entre otras, gracias a Petro y a la lucha de muchos, donde has estado tu, también. Barreras es muy hábil. Ha sido uribista, santista, gavirista… y oportunista con el Pacto Histórico, también. Pero al atravesarse al proyecto de la izquierda con Cepeda “peló el cobre” de forma irreversible. Quemó las naves. Por último, soy profesor de Economía. Me disculpas pero eso de que Barreras pondrá a producir y a vivir como nórdicos a los colombianos, suena bueno para discurso de campaña. Para la platea. Pero es elemental. He pasado la vida, además de luchar por la democracia y la inclusión, estudiando y enseñando esos temas. En mi página, jorgepulecio.com están publicados parte de mis libros y artículos sobre teoría y política económica. En este Gobierno se ha avanzado, a pesar de los pesares, en la ruta adecuada por la calidad de vida de los más pobres. El médico Barreras tendrá tiempo, después del 8 de marzo, para estudiar economía y no creer que todo es discurso y habilidad politiquera. Suerte, estimado Xavier. Y de nuevo gracias por tus comentarios y por creer en Colombia.
Pulecio: Xavier, me autorizas a compartir nuestro cruce de cartas? Puede resultar interesante para aclarar posiciones entre amigos.
Vendrell: Claro hermano, ni más faltaba!


